Decreto Nro 1800

La presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, junto al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, firmó el decreto que declara al vino como la "bebida nacional" de la Argentina. El hecho representa un gran logro para la vitivinicultura argentina y suma valor a una cadena productiva arraigada en varias provincias del Oeste y con gran peso en la marca país. "El vino argentino es parte de la identidad y cultura de la nación", aseguró la presidenta.

"El vino argentino es parte de la identidad y cultura de la nación"
Cristina Fernández de Kirchner Presidenta de la Nación

El reconocimiento del vino como bebida representativa de la Argentina es el resultado de muchas gestiones del Fondo Vitivinícola Mendoza y de la Corporación Vitivinícola Argentina, realizadas en el ámbito del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y su Instituto Nacional de Vitivinicultura.

Tal afirmación se concretó en el Decreto Nro 1800 que la Presidenta de la Nación firmó el 24 de noviembre de 2010 en un acto en el que, junto a varios ministros del gabinete nacional y los Gobernadores de Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén y Río Negro, ex gobernadores, la actividad vitivinícola estuvo Rioja, San Juan, Mendoza y Río Negro; bodegueros de todas las regiones representada en su totalidad por productores vitivinícolas que llegaron desde La vitivinícolas, empresarios, personalidades de la cultura, el deporte, el arte y el mundo del vino en general.

En el acto de firma del Decreto que declara al vino argentino como la "bebida nacional", el entonces presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina, Ing. José Molina, hizo referencia a la importancia del vino en la conformación de la identidad argentina, también resaltó la gran diversidad en la vitivinicultura argentina ya que nuestro país se destaca por su amplia propuesta en términos de cepajes, estilos de vinos y una geografía vitivinícola que se extiende desde Salta hasta la Patagonia, con casi 230.000 hectáreas cultivadas.

Que el vino sea a partir de ahora la bebida nacional argentina es el resultado de una gran trabajo en conjunto. Es fruto de la alianza entre el sector público -el Estado, las universidades, las instituciones de ciencia y técnica- y las empresas e instituciones del sector privado que vienen apostando al crecimiento de esta actividad a partir de los postulados establecidos en el Plan Estratégico Vitivinícola 2020.

En la ocasión, el Gobierno Nacional distinguió al Ingeniero Agrónomo Alberto Alcalde, porque gracias a su labor en las viñas argentinas, hoy la viticultura tiene una identificación varietal precisa. Desde su trabajo en el INTA, Alcalde realizó un pormenorizado estudio del viñedo y cada variedad cultivada y así se logró identificar y diferenciar los cepajes arraigados en nuestra geografía.

"Estamos muy contentos de haber logrado articular lo público con lo privado en políticas activas, en este sector que se expande a toda la Argentina. Al principio fueron solo Mendoza y San Juan, pero hoy también están Salta con su exquisito torrontés, la Patagonia también con sus vinos. El consumo interno es muy importante y demuestra que los argentinos sí tomamos vino. A nivel mundial somos el 5to país productor y 9no en exportación, por eso es necesario seguir produciendo y que los argentinos tomemos más vino, para tener un mayor saldo exportable", sostuvo la presidenta de la Nación. "Nos comprometemos a seguir apoyando la promoción de las exportaciones de vino y su valor agregado. Consideramos que la decisión que hemos tomado de nombrar al vino como bebida nacional es sumamente relevante para la promoción de una actividad que ha adquirido un volumen y un crecimiento importantísimo. Y agradezco a todos los productores que siguen apostando a la producción en este año del Bicentenario".

Los referentes de la vitivinicultura que se dieron cita en el acto afirmaron la importancia de este reconocimiento para el vino y toda la vitivinicultura argentina, "que tiene más de cinco siglos de historia, integrando la tradición de los inmigrantes europeos y los saberes de los pueblos originarios", unión que dio origen a la vitivinicultura más importante de América del Sur.

Decreto Nacional

Entre los puntos más importantes, el Decreto Nacional Nro 1800 subraya que "el vino es un elemento básico de la identidad argentina y un producto alimenticio de consumo masivo que, por sus cualidades nutricionales comprobadas, integra la canasta básica familiar de diferentes grupos sociales, culturales y económicos del país".

El documento también resalta que "el auge de la vitivinicultura en Argentina es un factor determinante en el desarrollo de las provincias productoras de vino", generando otras actividades que inciden en las economías regionales "como el turismo, la gastronomía, la hotelería, la metalmecánica, la generación de otras industrias y actividades de servicios, dando lugar a un cluster competitivo y dinámico".

El documento también resalta que el auge de la vitivinicultura en En todos los eventos y actividades culturales, sociales o deportivas de carácter oficial o que se encuentren previstos en las agendas oficiales nacionales o internacionales, deberá preverse la presencia de la expresión, imagen, e isologo del Vino Argentino Bebida Nacional y la promoción de dicha bebida y sus tradiciones. Al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, se le encomienda el diseño de la imagen e isologo del Vino Argentino Bebida Nacional como así también la elaboración y coordinación del plan de acción para su utilización.

Se instruye además al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, al Ministerio de Turismo y al Instituto Nacional de Vitivinicultura para que, en su ámbito y bajo la coordinación del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, desarrollen las acciones que permitan garantizar la logística necesaria para la entrega del Vino Argentino Bebida Nacional en oportunidad de la realización de aniversarios patrios o en actividades oficiales del cuerpo consular.